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647 “corredores de la muerte”; 1 solo corredor del crimen
El 13 de diciembre pasado (2005) hasta las agencias internacionales de (des)información se hicieron eco de esta nueva “crónica de una muerte anunciada”: Stanley “Tookie” Williams había sido asesinado en la cárcel de San Quintín, en la bahía de San Francisco y en la California de Arnold “Terminator” Schwarzenegger, mediante el procedimiento de la inyección letal; tal como lo fueran Kenneth Boyd unos días antes en Carolina del Norte e inmediatamente después John B. Nixon en Mississippi. Poco importó que “Tookie” -un preso escritor de libros infantiles, nominado para los Nobel de la Paz y de Literatura- se transformara en un símbolo con el correr de los años, que dedicara su obra a luchar contra el pandillerismo propio de las grandes urbes estadounidenses y que un clamor popular reclamara rabiosamente su indulto: la inclemencia de la “justicia” estadounidense debía ponerse en marcha una vez más; como tantas veces en el pasado y tal cual amenaza hacerlo por lo menos otras 647 veces en el futuro previsible. Sí, 647 condenados -633 hombres y 14 mujeres- aguardan la ejecución de sus sentencias homicidas en eso que la morbosidad criminal de los aparatos de “justicia” de los United States of America ha bautizado como “corredor de la muerte”: un “corredor” en el que se puede estar durante años y aun décadas, esperando silenciosamente o a los gritos el momento final. Las viscisitudes de esa larga espera son variables pero las últimas 24 horas están sujetas a un riguroso y uniforme ritual.
Casi como si se tratara de una ceremonia mística, a las 18 horas del día anterior a la ejecución, el condenado es trasladado a una celda contigua al lugar en el que habrá de cumplirse la pena. Está previsto que allí sea vigilado continuamente por 3 carceleros; seguramente para evitar el suicidio del “reo” y preservar esa máxima criminal de que su vida no le pertenece a él sino al Estado. Allí recibirá la visita del sacerdote o, en su defecto, del director de la cárcel; probablemente -¡colmo del sadismo!- con fines de alivio y consolación ante el inminente final; una función que ahora el Estado está dispuesto a compartir con la iglesia. En un resto de “magnanimidad” se permitirá que el condenado a muerte seleccione a familiares y/o amigos que estarán autorizados a presenciar la ejecución y a “acompañarlo” en ese instante postrero. Esa “magnanimidad” no se extiende al vestuario: el “reo” ni siquiera podrá elegir para su muerte la desnudez o la indumentaria que se le ocurra puesto que el Estado ya ha establecido que deberá vestir pantalones vaquero y camisa azul de “trabajo”. Luego será escoltado hasta la cámara de ejecución y será atado a la camilla mortal: el sentido de lo absurdo ha previsto ahora que su evolución sea seguida por un monitor cardíaco; algo así como el electrocardiograma del asesinato inminente. Y luego, el final a toda orquesta: una dosis de pentotal sódico para lograr el estado de inconciencia; otra de bromuro de pancuronio para detener la respiración; y una última de potasio clorado para que el corazón pueda experimentar -siempre bajo la supervisión del Estado, naturalmente- el último latido. ¿Será ésta la sublime culminación de la civilización y la cultura “occidentales” y “cristianas”?
Decidir sobre la vida y la muerte como expresión extrema de la racionalidad estatal: he ahí la clave de entendimiento. Potestad ésta que todavía hoy 76 Estados se han reservado para sí; nada menos que a 50 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y como muestra del valor real de este tipo de compromisos cuyo supuesto objetivo era liberar al ser humano de la omnipotencia estatal. Una potestad que un núcleo más reducido y “selecto” aplica incluso desde los 16 años en adelante; en cuyo seno encontraremos, por ejemplo, a Irán, Arabia Saudita, Nigeria, Pakistán o Yemen. Y ¡cómo no! a la mayor potencia bélica de la historia que, no conforme todavía con orientar sus relaciones inter-estatales según las máximas de la “guerra preventiva”, no satisfecho con arrasar y ocupar Afganistán e Irak, no saciado aún con diseminar bases militares aquí y allá, se ensaña también con sus propias gentes. Es casualmente en los Estados Unidos donde la insanía que expresa la pena de muerte no parece tener límites y nada importa la edad o la condición mental a la hora de ser implacable; hasta un punto que no faltan esos mercaderes de la “seguridad ciudadana” y la “tolerancia cero” que incluso plantean extender su aplicación a los menores de 16 años.
Se sabe que la finalidad es puramente simbólica y no se encuentra en otra parte que en la contundencia del “ejemplo”. Infinitas veces se ha demostrado que la severidad de las penas no guarda relación alguna con los índices delictivos. Pero ¡no importa! Lo que realmente interesa es la afirmación del poder: esa facultad “celestial” capaz de imponerse incluso sobre la vida ajena; de disponer por sí y ante sí el comienzo y el fin de todas las cosas.
Se sabe también que la finalidad es reprimir lo marginal, lo distinto, lo peligroso; y es precisamente por eso que en las cárceles estadounidenses la proporción de afroamericanos y de latinos no guarda ninguna relación con las proporciones correspondientes a estos grupos en la población total. Pero ¡tampoco importa! Esa “justicia” de la cual se ufanan los Estados Unidos sigue siendo -con sus 2 millones de presos- tan indiferente al movimiento real de la sociedad como en los tiempos en que Spies, Parsons, Engel y Fischer fueran ahorcados o Sacco y Vanzetti llevados a la silla eléctrica.
El menú de opciones -ahorcamiento, silla eléctrica, inyección letal- es objeto de refinamientos, pero la dinámica criminal es la misma. Allí se entrecruzan y refractan el sentido de impunidad, la omnipotencia y la arrogancia con la debilidad, la ineptitud y el miedo. Es el ejercicio del poder ubicado más allá del bien y del mal; la práctica irrefutable de la “justicia” divina, asumida ostentosamente y en forma pública. ¿Qué otras barbaries insondables se deslizan en las mentes de los ejecutores, de los responsables intelectuales y del sistema en su conjunto? Porque la sola existencia de la pena de muerte es una denuncia de la sociedad toda; una sociedad preocupada por la acumulación meticulosa de bienes de consumo y por salir expansivamente al encuentro de nuevas fronteras pero que sólo puede demostrar, frente a lo sencillamente humano, un fenomenal desprecio por la vida misma. Estas muertes y las 647 muertes que vendrán sólo merecen de nuestra parte un repudio y un rechazo al que le faltan palabras que puedan dar la nota de su indignación. Nosotros, anarquistas y nacidos en Cuba, queremos gritar hasta la afonía contra estos actos de crueldad y de barbarie; y lo hacemos, seguramente junto a nuestro pueblo, en el preciso instante en que el gobierno de la isla sólo puede convocarse a sí mismo a mantener un ominoso silencio.
¡Salud y comunismo libertario!
Movimiento Libertario Cubano
Las fotos de James Petras, antes y después del revelado.
Un comentario libertario a sus declaraciones sobre Cuba
* En referencia a lo que ahora expresa alguien que hasta hace poco se presentaba como defensor incondicional del régimen cubano, el Movimiento Libertario Cubano (MLC) manifiesta algunas consideraciones pertinentes.
Se sabe desde mucho tiempo antes que James Petras es uno de los más firmes e incondicionales corifeos del gobierno cubano. Incluso, en aquel raro momento en que para cierta izquierda acostumbrada a mirar para el costado se abrieron enérgicamente las saludables compuertas de la reflexión crítica a fondo -en marzo y abril de 2003; penas de muerte y encarcelamientos masivos mediante-, Petras espetó a todos aquellos entusiastas de siempre que osaron mostrarse más vacilantes y dubitativos que de costumbre un artículo que se transformó en voz de mando: «La responsabilidad de los intelectuales: Cuba, los Estados Unidos y los derechos humanos» (www.rebelion.org; 6 de mayo del año mencionado). Allí, entre otras impresentables ocurrencias, calificaba a la moralidad como “falta de honradez”. Además, la emprendía sin tasa ni medida contra aquellos que, cuando de Cuba se tratara, «se lanzan a una serie de acusaciones infundadas y de falsificaciones desprovistas de cualquier contexto especial que hubiera podido servir para clarificar las cuestiones y proporcionar una base razonada a… ‘los imperativos morales’». Según Petras, los tenues críticos de aquel entonces eran víctimas de un repentino ataque de irresponsabilidad: «La total falta de seriedad de Chomsky, Zinn, Sontag y los dictados morales de Wallerstein se deben a que no logran reconocer la amenaza inminente de una guerra estadounidense con armas de destrucción masiva, anunciada por adelantado». Y, habiendo ya perdido los estribos y todo sentido de la ponderación, pronunciaba una sentencia poco menos que definitiva: «Lo que resulta francamente vergonzoso es que hagan caso omiso de los enormes logros de la revolución cubana en el empleo, la educación, la salud y la igualdad, de su heroica oposición, basada en los principios, a las guerras imperiales -Cuba es el único país que lo dice claramente- y de su capacidad de resistir casi cincuenta años de invasiones» (sic). En aquel entonces, pese a las groseras violaciones de los “derechos humanos”, las políticas del gobierno cubano gozaban de entera inmunidad y todo aquel que se atreviera a transgredir mínimamente el inviolable precepto vería recaer sobre sus inermes espaldas los implacables anatemas de James Petras; el mismo insigne pensador que sistemáticamente adopta posiciones radicales y socializantes en cualquier lugar del mundo menos en Cuba y rivaliza así sin pudor alguno por erigirse en el mejor de los guardianes del templo.
Andando el tiempo, mientras las amenazas de los Estados Unidos continúan en cataléptico estado de rutina y reiteración y las invasiones siguen sin producirse, Petras parece haberse serenado, dejando momentáneamente a un lado su espada justiciera y sus flamígeras condenas. Por lo pronto, el lunes 20 de febrero del año en curso (2006), en reportaje realizado por CX 36 Radio Centenario de Montevideo (Uruguay) y reproducido un día después en La Haine (http://www.lahaine.org/index.php?blog=3&p=12739&more=1&c=1), se permite él mismo asomarse críticamente a la situación cubana; haciéndolo ¡vaya sorpresa! ya no sobre las más evidentes exacciones del poder político centralizado y excluyente sino incluso sobre las supuestamente inexpugnables realizaciones sociales de la “revolución”. Conviene tener presentes sus afirmaciones en tal sentido y, para evitar cualquier equívoco, conviene también reproducirlas textualmente:
“- Hay otras cosas que creo que son parte de un proceso de desarrollo, que son las contradicciones que Cuba ha tenido frente a los desafíos, y el gobierno empieza a tomar algunas medidas postergadas, que creo eran necesarias, como el problema de vivienda, que tienen un déficit aproximado de un millón de casas. El plan de gobierno es construir 100 mil casas por año, porque la situación habitacional esta muy deteriorada y es una gran necesidad.
- La gente exige que este plan empiece a funcionar también, porque la política internacionalista de Cuba en relación con la ayuda médica es muy positiva, pero creo que las condiciones de los hospitales y clínicas en Cuba se han deteriorado, en mi opinión personal. Creo que deben concentrar más en el desarrollo y restauración, el mejoramiento de las condiciones y planta física de medicina en Cuba que están -digo yo- bastante deterioradas, a pesar que algunos esfuerzos de restauración están en proceso. Hay un contraste, incluso yo creo que algunas clínicas en África y en Venezuela son mejores que lo que tiene el pueblo cubano en Cuba. Este internacionalismo es muy positivo, pero creo que la gente está exigiendo que se concentre más en el desarrollo interno, que es una cosa a tratar de equilibrar.
- El gobierno ha empezado un programa de exploración en la salud y educación y vamos a ver si tienen éxito en este proyecto de desarrollo interno, que es necesario especialmente cuando ya tienen más recursos, y las decisiones políticas sobre como van a utilizar este excedente es muy importante. El excedente en parte viene de un plan de ahorro de electricidad que según dice Castro podría llegar hasta mil millones de dólares.
- También tiene un gran problema de despilfarro, incluso robo de recursos estatales, particularmente la gasolina; y eso lo han reconocido y lanzado a las nuevas generaciones para rectificar el programa y reemplazar los gasolineros que están cometiendo estos delitos. Pero te voy a decir (…) que a mí lo que me preocupa, más que el robo de cada funcionario, empleado, es el problema de los Ministros que toleraron el robo de cientos de millones. ¿Qué estaban haciendo?, preguntaba yo, estaban durmiendo o estaban implicados en este robo y no despidieron a nadie. Yo preguntaba por qué, si ocurría en cualquier empresa privada o pública, si no asumen las responsabilidades. Es una cosa muy grave. Tienen que darles una patada en el culo lo mínimo, si no llevarlos a juicio.
- Hay un lanzamiento de un proceso de rectificación, movilizando gente y poniendo en orden algunas cosas urgentes. Creo que el equipo que está es políticamente responsable, que empiezan a reconocer estos problemas, y también el problema de equilibrar la participación negra en la sociedad. Uno nota en muchos lugares que hay una desproporción de blancos y creo que hay cosas para hacer.
- Creo que estos puntos que estoy anotando son existentes, lástima que la gente tiene que esperar que Fidel lance eso para que empiece a tomar forma. Yo creo que los intelectuales y los políticos deben tomar iniciativas y no siempre esperar que Fidel pronuncie el discurso para que el problema de repente surja como un problema.”
Así, Petras nos obsequia con una serie de 6 fotografías de la sociedad cubana que, aunque no lo diga con el necesario dramatismo y la imprescindible contundencia, rozan facetas esenciales de la construcción “socialista”. Son fotografías todavía en negativo, borrosas, de contornos indiscernibles, sin articulaciones de inmediata visibilidad; pero, incluso en ese estado de difícil distinción, alcanzan y sobran para emprender una lectura ejemplarizante. Y lo más curioso de todo este asunto es que, si esas fotografías las hubiera tomado un militante del Movimiento Libertario Cubano, nada habría que esperar para oír la habitual retahíla de acusaciones: “cretinos útiles del imperialismo”, “gusanos al servicio de una potencia extranjera”, “divisionistas incorregibles”, “liberales sin remedio”, cuando no directamente “agentes de la CIA”. Pero, guste o no, las fotografías no nos pertenecen a nosotros sino a James Petras; quien, como ya lo insinuamos, es un leal e insobornable “amigo del proceso de construcción socialista”; es decir, en buen romance, del gobierno cubano propiamente dicho; definitiva, irrevocable y “revolucionariamente” constituido como tal.
- Revelando inconsistencias
Coloquemos, entonces, las primeras gotas de la emulsión fotográfica y empecemos a descifrar con algo más de luz, una por una y en el orden correspondiente, las despojadas constataciones de Petras. ¿Qué es lo que éstas nos dicen, pues?
1) El “socialismo” cubano padece una fenomenal crisis habitacional puesto que no sólo nos encontramos frente a un déficit de grandes proporciones asumido como tal sino que al mismo habría que sumarle la decrepitud de las viviendas existentes y también ciertas situaciones de innegable hacinamiento. En el horizonte inmediato ya se dibuja un espacio de luchas sociales por el acceso a los espacios urbanos y hasta un incipiente movimiento de squatters al que buena parte de la izquierda revolucionaria todavía no le ha concedido esa noble condición;
2) La organización de la salud en Cuba, uno de los buques insignia del “proceso de construcción socialista”, no es ni siquiera parecida a lo que nos dice la propaganda oficial. Es oportuno reconocerlo y ello no deja de ser un mérito de Petras, pero bien podría haber reparado éste también en la muy poco socialista distancia existente entre los tratamientos de Maradona o los “milagros” oftalmológicos y la atención médica que recibe el pueblo llano; según él, ubicada en algunos casos en niveles sub-africanos;
3) “El plan de ahorro de electricidad” más que una política proactiva del Estado debe ser interpretado como una catástrofe energética -incluso en el contexto del generoso subsidio petrolero venezolano- que el pueblo cubano padece fundamentalmente bajo la forma de persistentes e insoportables apagones. Pero también de las sombras emerge la luz y la gente ya ha comenzado a aprovechar las oscuridades nocturnales para realizar pintadas y volanteadas contra el gobierno;
4) El “socialismo” cubano, en su actual estado de desarrollo, también le ha hecho un lugar a la corrupción; y, según las muy fundadas y razonables sospechas de Petras, ya no sería sólo la de anónimos funcionarios ubicados en la base de la pirámide sino que la misma habría encontrado su morada en el propio Consejo de Ministros; es decir, nada menos que en el Estado Mayor de la “revolución”, presidido pública y notoriamente por el “comandante en jefe” de cuerpo presente;
5) Luego de 47 años, 1 mes y 20 días transcurridos entre el 1º de enero de 1959 y la fecha en que Petras emitió sus opiniones, se acaba por reconocer que la “revolución” no ha resuelto nada menos que el problema de la discriminación racial, a modo de enésima confirmación de que los discursos estatales en la materia no tienen la facultad de modificar la dinámica social real. Es evidente, a todo esto, que la población negra cubana se percató mucho antes del asunto y también allí comienza a dibujarse un soterrado estremecimiento opositor;
6) La pregonada cultura crítica existente en Cuba es un mito o bien un cuidadoso ejercicio clandestino. Es francamente increíble que Petras se sorprenda y se lamente de que los “luminosos” descubrimientos y las iniciativas partan siempre y en todo lugar de Fidel Castro; máxime cuando él mismo debería tener plena conciencia que la crítica en profundidad que históricamente se le ha anticipado no tuvo muchas más opciones que pagar el peaje correspondiente en la defenestración, en la cárcel o en el exilio.
Pero, en definitiva, estas observaciones no son más que un avance y ahora nos queda encarar el revelado propiamente dicho, dejando asentado desde ya, tal como lo hemos subrayado, ese croquis todavía impreciso pero bien real de una movilización popular embrionaria de rechazo a la acción del gobierno. Ahora bien; quiéralo o no James Petras, la conclusión que se impone a sus ingenuamente sinceras pero módicas y parciales impresiones fotográficas es una sola: el fracaso total y punto por punto de un modelo estatal, militar y caudillista de construcción del socialismo. ¿Cómo no pensarlo, luego de comprobar problemas en el área de la vivienda, de la salud, de la educación y del abastecimiento eléctrico; sobre todo cuando los mismos sólo afectan a los sectores populares pero jamás acarician siquiera a la élite dirigente? ¿Cómo no pensarlo cuando las situaciones sociales de desigualdad van incluso más allá de las posiciones de clase propiamente dichas y afectan a la vastísima población negra del país? ¿Cómo no pensarlo toda vez que se comprueba que la corrupción ofrece a los sectores dominantes un plus de ingresos a las cuotas institucionalmente consagradas de privilegios? ¿Cómo no pensarlo cuando todas las tradiciones, costumbres, hábitos, reflejos y usos estatales han dejado establecido per saecula saeculorum que sólo Fidel Castro -único, inigualable e insustituíble pastor del pueblo cubano- puede referirse a los temas más urticantes sin que sobre su figura pesen las horcas caudinas de la represión o de una inapelable condena “moral” y “revolucionaria”? ¿Cómo no pensarlo si en ello no parece que tengan nada que ver ni el bloqueo ni las amenazas de invasión ni las insolencias de Condoleeza Rice ni las 90 millas que separan a Cuba de la Florida? ¿Cómo no pensarlo, James?
La limitación analítica de James Petras, entonces, consiste en que su cámara fotográfica sólo es capaz de registrar las manifestaciones más evidentes de la situación pero no el núcleo explicativo de la misma. En otras palabras: el problema del que Petras padece consuetudinariamente es que él cree a pies juntillas en los mal llamados “procesos de rectificación de errores”, pero no llega a visualizar que casi todo podría reducirse a un conjunto de errores-horrores primigenios, básicos y fundamentales que muy pocos parecen estar dispuestos a discutir con seriedad y hondura en las esferas del poder y en su claque de amanuenses. Porque de lo que se trata no es de encarar una vez más esa sucesión anodina de marchas y contramarchas ya conocidas y discutir si se admitirá o no la tenencia de dólares en manos de la gente; si los campesinos podrán ofrecer o no sus productos en la ciudad; si los “paladares” formarán o no un estrato de “nuevos ricos”; si habrá que cambiar o no, en un nuevo giro de austeridad, los bombillos de 60 watts por unos de 15; si habrá que sustituir o no a los empleados de las gasolineras por trabajadores sociales o si la construcción “socialista” depende de la fórmula de los helados Coppelia. No: el tema es mucho más vasto, exige dejar a un lado las sempiternas y erráticas “genialidades” de Fidel Castro y merece ser tratado de una vez por todas con la debida profundidad.
- La imagen oculta
¿Y cuál sería, por tanto, la discusión de fondo que la élite dominante cubana no está dispuesta a tolerar en modo alguno? En Cuba, hoy al igual que siempre, el único dilema que vale la pena considerar es el que opone el protagonismo autonómico de la gente a la tutela interminable e insoportable del Partido “Comunista” y de su sumo pontífice; una tutela auto-conferida y con visos de eternidad a la que ya no le queda más nada que rectificar que su propia existencia. Si James Petras no es capaz de entender las razones por las cuales “los intelectuales y los políticos” no toman iniciativas, ello se debe precisamente a que su percepción superficial del asunto no le ha permitido revelar las fotografías que él mismo y por su entera voluntad ha tomado de la realidad cubana. Porque en esa realidad, los problemas adquieren legítima y oficialmente esa condición sólo cuando el infalible timonel ha resuelto producir algún giro más o menos “ingenioso” que “rectifique” sus propias decisiones previas. ¿O acaso alguien puede pensar que nada menos que el “comandante en jefe” es el factotum de todas las “maravillas” pero siempre consigue mantenerse detrás de una impoluta tiniebla y completamente al margen de cuanto desaguisado ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en el “proceso de construcción socialista”? La respuesta a esta pregunta cae por su propio peso y hace ya rato largo que es hora de que James Petras y tantos otros como él se atrevan a dar el imprescindible “mal paso”. Sobre esto, corresponde ahora ofrecer algunos detalles adicionales.
El fracaso del “socialismo” cubano es el fracaso de la planificación centralizada de estirpe leninista en su versión impura y caribeña. Es el fracaso de una estrategia de construcción “socialista” basada en la hegemonía “científica” de una élite tecno-burocrática supuestamente “ilustrada” cuyas opiniones y saberes de “vanguardia” se ubican permanentemente por encima de las prácticas autogestionarias. Es el fracaso, por lo tanto, de una concepción que jerarquiza las decisiones del Estado -no importa que se trate de una planificación presupuestaria al estilo guevarista o de una que dé lugar a la ley del valor según la vieja preceptiva soviética; tal como se han alternado en Cuba- antes que las decisiones de la gente autónomamente articulada en organizaciones populares de base. Pero, además, es el fracaso de un estilo al que se le ha sobre-impreso una impronta militar y caudillista que desbarata incluso los más mínimos atisbos de “racionalidad” que pudiera ostentar el original soviético; y no precisamente porque éste nos parezca digno de admiración sino porque la copia cubana se ubica directamente en el terreno de los esperpentos. ¿De qué otro modo considerar, si no, la planificación centralizada de un país pequeño y periférico que ofrece un lugar de tanto destaque a un aparato militar-policial costosísimo y baladí cuyas únicas utilidades fehacientemente demostrables radican en el control de la población propia y en su operativa cotidiana ad majorem Castro gloriam; es decir, en su traducción no bíblica y secular, para mayor gloria de Fidel? ¿De qué otro modo considerar la inscripción en la planificación central de las ocurrencias, desplantes y caprichos del “caudillo” que van -en tanto su expresión más sublime y tomando las realizaciones productivas del “socialismo” como si se tratara de una competencia olímpica- desde aquella fallida zafra de los diez millones de toneladas de azúcar hasta la construcción de autopistas que no guardaban ninguna relación con el parque automotor realmente existente; pasando, naturalmente, por ideas tan “brillantes” como la cría de cocodrilos, la transformación de todo metro cuadrado de tierra en un cafetal o la exportación de palillos de dientes? ¿No será cierto, James, que esto puede tener algo que ver con la sistemática falta de iniciativas por parte de “los intelectuales y los políticos”?
La clave de todos los problemas cubanos, entonces, hace mucho tiempo que ha dejado de ser un enigma a descifrar y no radica en otra parte que en ubicar la construcción del único socialismo realmente posible en la conciencia y en la voluntad de la gente. Hoy, los ecos monocordes se atreven a reconocer que el “socialismo” cubano puede ser reversible como consecuencia de los errores propios y ya no de las agresiones ajenas: el propio Fidel Castro, en su discurso del 17 de noviembre pasado, se encargó de extenderle a su grey los “permisos” correspondientes para opinar de tal modo. Sin embargo, la constatación más oportuna es bien distinta. El “socialismo” que supuestamente construyeron el Partido “Comunista” y su caudillo no es reversible por la sencilla razón de que nunca existió y la única oportunidad a la vista no consiste en otra cosa que en el desarrollo de un vasto proyecto autogestionario que le restituya al pueblo cubano todo aquello que el Estado y su “vanguardia” se encargaron de arrebatarle perseverantemente. Y ello es largamente inseparable de un amplio, perdurable e irrestricto régimen de libertades: libertad para pensar y opinar, libertad para organizarse, libertad para movilizarse y libertad, en fin, para que la gente se haga cargo de su propia vida sin ningún tipo de mediatizaciones y curatelas. Porque, en definitiva, el socialismo será libertario o no será: una confirmación histórica que el tímido, vacilante y tardío paso al frente de James Petras no termina de reconocer.
Movimiento Libertario Cubano
Al habla con el Movimiento Libertario Cubano
* Esta es una entrevista que los compas del periódico ruso SITUACIÓN, del colectivo libertario Acción Autónoma <www.avtonom.org>, han hecho al MLC sobre el actual (año 2007) cuadro político en Cuba.
- Fidel Castro vive sus últimos días. ¿Quien creen que mandará en Cuba cuando se muera?
Fidel Castro no está muerto todavía, pero aunque reaparezca su papel como líder de la revolución y jefe del gobierno ha terminado. Raúl ha heredado la dictadura por ahora pero con la desaparición de su hermano no parece probable que pueda ejercer el poder por mucho tiempo. Hay factores que indican lo contrario.
- ¿Creen que Fidel es un dictador, si o no?
Por supuesto que un personaje que ha gobernado a Cuba por casi medio siglo aplastando violentamente a la oposición se puede considerar tan dictador como Stalin.
- ¿Cómo se relacionó la política de Fidel con respecto a otros movimientos de izquierda (anarquistas, troskistas, etc.)?
Con respecto a los troskistas, esa pregunta le debe corresponder a lo que siguen melancólicamente creyendo en Lev Dadidovich; hay algunos cubanos de esa secta que se asilaron debido a la persecución que se estableció después de la muerte del Che. Con relación a los anarquistas fuimos perseguidos desde los primeros momentos del sistema cuando fueron expulsados de los sindicatos algunos compañeros responsables; después, la muerte, la cárcel y el exilio fue la medicina ordenada desde el gobierno contra los anarquistas cubanos.
- El hermano Raúl Castro no da la impresión de ser un político fuerte, ¿es cierto?
No solo da la “impresión” sino que en realidad no es fuerte. Heredó el grado de jefe del ejército cubano en l959 y es sucesor ordenado de Castro, por tratarse de la única persona fiable al dictador. Siempre ha estado acostumbrado a recibir las ordenes de su hermano y cuando éste desaparezca entonces no tendrá el supuesto poder que ahora tiene, por lo pronto ha delegado en una especie de comité que realmente dirige el gobierno dada la incapacidad de Castro. Al desaparecer el dictador, Raúl se irá quedando sólo en un país que se derrumba lentamente y pide cambios políticos, sociales y económicos con urgencia. Raúl es incapaz de llenar el hueco que deja Castro y no se puede descartar un violento levantamiento popular contra el régimen. Por lo menos, por las medidas tomadas por Washington parece que esperan lo peor y se preparan para estos acontecimientos.
- En Rusia la historia del movimiento anarquista en Cuba es prácticamente desconocida. ¿Cuantos años lleva? ¿Cómo empezó?
No debe extrañarnos que no se conozca mucho de los anarquistas cubanos a pesar de nuestros esfuerzos en ese sentido. Recomendamos el libro “El Anarquismo en Cuba” de Frank Fernández (ya publicado en español, inglés, francés e italiano, que sepamos) para más información.
- Con excepción de su website, hemos encontrado esta otra página http://libertario.lautre.net/, pero no funciona. ¿Existe algún otro grupo libertario en Cuba aparte de ustedes?
No lo creemos, a menos que dentro de Cuba se haya creado otro, cosa que no debe extrañar. En todo caso, vale estar atento a cualquier información que pueda aparecer en ese sentido.
- ¿Qué relaciones tiene su organización con el Partido Comunista de Cuba?
No tenemos ninguna comunicación o relación con el PCC.
- ¿Será posible una transformación en la situación política de Cuba después de la muerte de Fidel, así como en Rusia entre 1989-1993 despues de la caída de la URSS? ¿Cómo cambiara la política del MLC en este caso?
Esto puede ser una posibilidad pero no creemos que se pueda contestar la pregunta en estos momentos. El cambio político implica un cambio de estrategia, por supuesto pero las tácticas iniciales se harán de acuerdo con nuestras posibilidades. (Esta pregunta es interesante y como somos muy bien pensados le damos la vuelta)
- ¿Cuál es la estructura política en la Cuba de hoy? ¿República soviética, dictadura, otra cosa?
Las estructuras de poder en Cuba fueron copiadas desde l960 al Estado soviético. En l976 se hizo una Constitución copiada a la de Stalin en l936 que todavía se pone en práctica.
- La élite política en la Rusia de hoy pudo mantener su poder haciéndose con el control del gas y el petróleo. ¿De que vive la economía cubana hoy día?
La economía cubana hoy en día se mantiene a flote gracias al petróleo venezolano gratis que le manda Chávez. También hay entradas sustanciales por los envíos de dinero del extranjero de los cubanos que residen fuera de Cuba y por el turismo, negocio que se hace en sociedad con capitales transnacionales.
- ¿Hay muchos cubanos descontentos por el hecho de que Cuba es socialista?
Más del 10 por ciento de la población total vive fuera de Cuba. Dentro de la Isla hay una oposición civil muy débil, pero es imposible hacer una declaración formal de los que se oponen al sistema, sólo se pueden dar estadísticas de aquellos cubanos que piden la salida de Cuba y que se pueden calcular en casi un millón, y no por el hecho que Cuba sea socialista, sino que se vive dentro de una dictadura fuera de espacio y tiempo, demasiado larga y aburrida.
- ¿Cómo vive el ciudadano cubano normal y corriente? ¿Pueden viajar libremente dentro y fuera de Cuba? ¿Se puede criticar a Castro? ¿Puede el cubano comprar un auto para su familia?
El cubano corriente dentro de Cuba vive en la pobreza y con pocas esperanzas de mejorar a menos que se cambie el sistema que ha sido un fracaso, como lo fue en la URSS y el este de Europa. La salida del país libremente está prohibida y hasta el traslado de una ciudad a otra es vigilado. La crítica a Castro se prohibe pues él representa al sistema de gobierno, la soberanía nacional, la economía, etc. Cualquier crítica es sumamente peligrosa y, después de una advertencia conminatoria, si persistes puedes ir a la cárcel, por ideas contra-revolucionarias. Comprar un carro es propiamente imposible, aunque existe un mercado negro, pero los sueldos no lo permiten. Sólo los funcionarios militares o del gobierno tienen acceso a este tipo de transporte.
Algo huele a diferente en Cuba
* Ante la coyuntura vivida en la isla en los últimos tiempos, el Movimiento Libertario Cubano – MLC (grupo de afinidad del anarquismo cubano en el exterior) se hace oír para dar respuesta a interrogantes y retos que hoy se plantea la sociedad cubana, con una voz que es la del indómito compromiso con la libertad, la igualdad y la solidaridad que históricamente han sostenido los y las anarquistas de Cuba.
Sí, algo parece haber comenzado a oler diferente en Cuba; quizás un poco a tono con la aromática de la era post-Fidel. Por lo pronto, aquella elocuencia que ocupaba todos los espacios habidos y por haber hasta el 26 de julio de 2006 ya no está ahí donde estuvo por casi medio siglo. Desde entonces, el postrado “comandante” ha comenzado a escribir, pero ya se sabe que la escritura no ejerce el mismo hechizo que la palabra y menos todavía cuando es elusiva, errática y carente de interés para todo aquel que se sienta por fuera de la celebración del culto. Quizás sea por eso que ya son más de los previstos quienes hoy muestran en calles y plazas, en filmaciones a hurtadillas y en blogs caseros, un sugestivo afán por liberar de sus ataduras la palabra de la gente misma. Incluso, seguramente empujados por aquellos viejos comentarios confidenciales y cautelosos que hoy se están transformando en clamor, hasta los primeros violines del elenco gubernamental no tienen más alternativa que realizar reconocimientos que hubieran sido impensables unos pocos años atrás. El vicepresidente Carlos Lage, por ejemplo, dijo recientemente en el VII congreso de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC): “La doble moral, las prohibiciones, una prensa que no refleja nuestra realidad como queremos, una desigualdad indeseada, una infraestructura deteriorada, son las heridas de la guerra, pero de una guerra que hemos ganado.” (http://www.kaosenlared.net/noticia/siento-hoy-mas-orgulloso-nunca-escritores-artistas-cuba). Es un lenguaje de transición, sin duda, porque ni siquiera pueden mantenerse por mucho tiempo esos aires finales de triunfalismo bélico luego de admitir heridas que son demasiadas y demasiado importantes para un régimen político que se concibió a sí mismo y se presentó al mundo como “revolucionario” y como “socialista”; incluso aceptando que la victoria guerrera no alude a otra cosa que al mantenimiento de la élite del poder.
Más directo y punzante que el de Lage fue, por ejemplo, el lenguaje utilizado por Alfredo Guevara en el mencionado congreso de la UNEAC, arremetiendo incluso contra baluartes innegables del orgullo “revolucionario” como es el caso de los logros educativos. Sobre el tema, Guevara se preguntó: “¿Puede la escuela primaria y secundaria y el pre, tal y cual han llegado a ser, regenteadas por criterios descabellados e ignorantes de principios pedagógicos, psicológicos elementales, y violadora de derechos familiares, ser formadora de niños y adolescentes, y por tanto fundar futuro?” Contestándose en un mismo acto que “jamás podrá construirse con solidez a partir de dogmas, empecinamiento, desconocimiento de la realidad real o ignorando alertadores de la experiencia y de los ciudadanos”. Una clara muestra de disconformidad y hasta de pesar que Guevara rápidamente extendió al monocorde Instituto Cubano de Radio y Televisión -ubicado bajo la directa supervisión del Departamento Ideológico del Partido Comunista- a cuyas dependencias trató de “medios de comunicación neo-coloniales en su programación estupidizante y dominados por tan descomunal ignorancia que no se saben aliados del capitalismo en su manifestación más soez” (http://www.kaosenlared.net/noticia/peor-enemigo-revoluciones-ignorancia). Discursos éstos que, no obstante, sin perjuicio de su virulencia y de su carga de amargas constataciones, no llegan todavía a penetrar en la crítica a fondo de la entera trama de poder ni a desvelar su supervivencia.
- ¿Perfumes viejos en frascos nuevos?
En efecto, la trama de poder no parece haber cambiado demasiado más allá de la pérdida de su componente carismático. Ya no estará Moisés para conducir al pueblo hebreo a través del Mar Rojo ni para romper irritado las tablas de la ley y todos saben que no habrá operación de marketing capaz de volver seductor a Raúl Castro. Entonces, el discurso estatal, repentinamente privado de sus vuelos más inspiradores, no cuenta con otros recursos que los sinceramientos mínimos y las apelaciones a la eficiencia. Hoy todo el mundo sabe -y ahora por boca de la actual máxima jerarquía del Estado o de su principal órgano de prensa- que Cuba no puede producir los alimentos que necesita su población, que la agricultura se encuentra en una situación ruinosa y sin solución inmediata, que los sistemas de transporte todavía son vetustos, ¡que buena parte de la población de La Habana en condición de trabajar ya ni siquiera se molesta en conseguir empleo porque no vale la pena! (http://www.granma.cubaweb.cu/2008/03/21/nacional/artic10.html), que la canalización del agua sigue siendo deficitaria, etc. Y también sabe del “exceso de prohibiciones y medidas legales, que hacen más daño que beneficio” porque, unos meses antes que Lage, el propio presidente entonces en funciones y luego electo, Raúl Castro, lo ha dicho de ese modo y de cuerpo presente en su discurso de fin de año en la Asamblea Nacional del Poder Popular (http://www.granma.cu/espanol/2007/diciembre/sabado29/deseo-e.html). Ya nadie duda, entonces, que todo eso tiene que cambiar y quedan muy pocos que todavía no se han percatado que los créditos son a término y las paciencias se agotan. Para la gran mayoría de la gente, los cambios deben ser inmediatos -hic et nunc, dirían los romanos- o no se producirán jamás.
Pero, claro, los cambios están en manos de las mismas figuras repetidas que debieran hacerse responsables de la situación y es por eso que no puede esperarse demasiado de ingenios y predisposiciones que hasta ahora no estuvieron en condiciones de demostrar. Por eso los “cambios” que se han diseñado son hermanos de la trivialidad: permisos para vender ciertos medicamentos en las farmacias del barrio o teléfonos celulares a los que hasta ayer se accedía a través de algún amigo venido de fuera del país, permisos para que los campesinos compren ¡aperos de labranza, semillas y fertilizantes! y también para el usufructo permanente de tierras estatales improductivas, permisos para que aquellos que cuentan con pesos convertibles puedan acceder a computadoras, DVD’s y ¡alarmas de autos! y permisos también para que los cubanos podamos alojarnos en los mismos hoteles que hasta ahora sólo estaban reservados para los turistas extranjeros. ¡Si hasta causa sorpresa, no que se hayan levantado dichas interdicciones sino el hecho de que tantas cosas mundanas hayan estado alguna vez prohibidas! Mientras tanto, sigue estando pendiente un permiso fundamental entre tantos otros y los cubanos tendremos que esperar todavía un tiempo más para que un viaje al exterior o una simple excursión de regreso momentáneo sea algo distinto al via crucis.
El veterano “comandante” se revuelve colérico o angustiado en su lecho de convaleciente y en carta enviada al congreso de la UNEAC pone al tanto del disgusto que le provocaría una eventual avalancha de artefactos electrodomésticos: “¿Puede incluso garantizarse la salud mental y física con los efectos no conocidos todavía de tantas ondas electrónicas para las cuales no evolucionó ni el cuerpo ni la mente humana? Un congreso de la UNEAC no puede dejar de abordar estos espinosos temas” (http://www.kaosenlared.net/noticia/carta-fidel-vii-congreso-uneac). Y su rugido apocalíptico no deja de llamar la atención; sobre todo porque él mismo ha sido durante todos estos años el cubano más expuesto a “tantas ondas electrónicas”. Además, tiene un cierto tono enigmático su exhortación a que un congreso de intelectuales y artistas aborde un tema para el que, en principio, parecerían estar más capacitados los practicantes de otras disciplinas. ¿Se tratará de una tardía búsqueda de postreros aliados; de un dramático pedido de auxilio en procura de quienes puedan compartir sus atavismos autoritarios y pastorales?
Más allá de estas idas y vueltas, desde ya habrá que hacerse a la idea de que el torrente de “libertades” que se avecina no es genérico y mucho menos prescindente de duras medidas punitivas o de las ya clásicas y absurdas interdicciones: no pagar el boleto en la guagua con los disturbios consiguientes puede ser considerado un “hecho vandálico” y sus autores merecerán pena de cárcel (http://www.noticiasdeautobus.com/tag/sucesos/page/11/), mientras que quienes quieran tener su propio blog serán drásticamente bloqueados por suponerse que, mediante el incentivo de circulación y de uso de ciertos programas, quizás pongan en peligro la “seguridad nacional” (http://www.kaosenlared.net/noticia/potro-salvaje-tumbo-blog-yoani-revista-consenso). Algunas prohibiciones consideradas “excesivas” empiezan a caer por su propio peso, pero nada de ello afecta por el momento a la conculcación institucionalizada de las libertades esenciales; algo que el hostigamiento que vienen sufriendo los espacios contraculturales juveniles demuestra sobradamente. Allí están, para ponerlo en evidencia una vez más, las citaciones y “molestias” de que vienen siendo objeto los integrantes de la banda de rock Porno para Ricardo y muy especialmente su vocalista Gorki Águila.
Algo huele a diferente en Cuba, sí; pero no tanto como para hacerse demasiadas ilusiones sobre la estrategia de recomposición que parece conducir los pasos de su fosilizada “vanguardia”. A nuestro modo de ver, la flexibilización en curso responde a algunas razones básicas, políticas y económicas. Entre las razones políticas, cabe señalar en primer lugar la necesidad de dar a entender que está produciéndose un cambio de orientación y que ese cambio constituye el signo de distinción del tránsito entre uno y otro Castro; y, en segundo término, la urgencia por alentar expectativas mínimas en una población que ha comenzado a mostrar con mucho mayor claridad su creciente descontento. Entre las razones económicas, mientras tanto, las medidas están orientadas a una captación adicional de dólares que vigoricen arcas estatales que no están en condiciones de responder a las necesidades de importación del país y para las cuales no es suficiente el cuantioso subsidio venezolano; un aporte de divisas que no todos pueden realizar. En una apuesta de mediano plazo, la búsqueda más afanosa seguramente consiste en encontrar el modo de que el país recupere niveles perdidos de productividad y sustentabilidad alimentaria antes que la situación se vuelva decididamente insoportable. En ese camino, y sin que ello responda a un coherente proyecto de conjunto, se trata de ir adoptando medidas tomadas del “modelo chino” y combinadas con otras procedentes del “modelo vietnamita”, tal como lo ha reconocido recientemente Omar Everleny, profesor universitario y alto directivo del Centro de Estudios de la Economía Cubana (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_7325000/7325340.stm). Raúl Castro, mientras tanto, fue más elocuente en su discurso de fin de año y junto con sus deseos de un feliz 2008, se despidió con el equivalente “materialista” y de vanguardia del abracadabra gubernamental: “¡Y a trabajar duro!” (http://www.granma.cu/espanol/2007/diciembre/sabado29/deseo-e.html)
- Autogestión: aroma de libertad e igualdad en solidaridad
El régimen político quiere mostrar una cara más flexible, entonces, pero ello no parece ser otra cosa que una operación de conservación; un manotazo de ahogado que la tozudez y la soberbia del “comandante en jefe” impedían dar. La extendida trama de órganos de represión y control del Estado está intacta pero, así y todo, es de celebrar que en Cuba haya una saludable tendencia a la irradiación de un discurso distinto del oficial: con otros contenidos, con otros matices, con otros ritmos y por otros medios que no son aquellos sobre los cuales el gobierno mantiene todavía una estricta disciplina. Por lo pronto, las críticas a la completa estatización de la economía y a los descalabros que ha producido a lo largo de las décadas la planificación centralizada así como el radical sentimiento de ajenidad que los trabajadores cubanos experimentan hacia la estructura productiva “socialista” ha llevado a algunos analistas a la recuperación de propuestas autogestionarias; algo sobre lo cual los anarquistas tenemos bastante para decir.
Y lo primero que hay que decir es que la autogestión no es un adorno ni un paliativo sino una concepción integral antagónica del capitalismo privado o estatal; una concepción que rivaliza con cualquier otro modelo de producción, distribución e intercambio y que existe en régimen de completitud, sin trabas ni mediatizaciones, sólo en la medida que pueda generalizarse a todos los órdenes del quehacer social. En definitiva, la autogestión no puede ser entendida como un bebé de probeta, como una práctica digna de alguna experimentación minimalista y en condiciones de aislamiento sino como un modelo de relaciones entre seres libres, iguales y solidarios ubicados en posición de decidir individual y colectivamente sobre su propia vida. Así como la planificación estatal centralizada y la competencia de mercado característica del capitalismo privado se requieren totales, también la economía autogestionaria cuenta con su propia vocación de plenitud; una vocación que la lleva a manifestarse en planos que no son propiamente económicos y que incluyen la entera vida de la gente. La autogestión no es un decorado sino un principio; no es un modelito de ocasión sino un proyecto emancipador y revolucionario mediante el cual repensar a partir de la gente misma la sociedad cubana.
Siendo así, mucho nos tememos que los sedicentes planteos “autogestionarios” que circulan en Cuba no puedan ir más allá de la búsqueda de una identificación recuperada de los trabajadores con las empresas estatales tanto como de una productividad creciente: cosas que tal vez el gobierno pueda pensar en conceder por cuentagotas a pequeñas cooperativas agropecuarias vinculadas al abastecimiento alimentario. Pero eso no es una autogestión generalizada y genuina sino una nueva vuelta de tuerca gubernamental que le permita a la élite del poder extender sus plazos y renovar su capacidad de instrumentación sobre los trabajadores.
La autogestión tal como la concebimos los anarquistas no puede tan siquiera pensarse si no es a partir del despliegue de las libertades populares y de la autonomía de las organizaciones de base. Dicho en buen romance y a la inversa: los sedicentes “autogestionarios” que hoy se manifiestan en Cuba sólo apreciarán una parte del problema hasta tanto no sean capaces de reconocer que no hay autogestión posible en el marco de una configuración persistentemente represiva, de un predominio exuberante de los órganos militares y policiales, de un control monopólico por parte del partido único de todos los mecanismos de expresión y decisión de la sociedad cubana y de un recurrente alineamiento disciplinario de las organizaciones “de masas” a la élite del poder. Mientras ello no cambie, seguirá siendo cierto que algo ha comenzado a oler diferente en Cuba pero también es cierto que el aparato de gobierno continúa actuando como el desodorante más eficaz. Una vez más habrá que optar no por la fe en el gastado aparato de dominación sino por la confianza en la capacidad de la gente para conquistar y ensanchar sus propios espacios de libertad. Recordar estas cosas en una fecha emblemática como el 1º de mayo es para el Movimiento Libertario Cubano la enésima rúbrica de su vocación anárquica y socialista; es la evocación emocionada de nuestras lejanas raíces y sobre todo la reafirmación consecuente de un horizonte emancipador que nos hermana inconfundiblemente con los pueblos del mundo que luchan por su libertad.
Movimiento Libertario Cubano - 1º de Mayo de 2008
Entrevista de A Las Barricadas al MLC
* Entrevistamos al Movimiento Libertario Cubano en el Exilio, una organización compuesta por anarquistas exiliados en distintas partes del mundo. En estos tiempos de aparentes cambios, de transición, como lo quieren ver los medios de comunicación de masas europeos y norteamericanos, es interesante conocer una opinión de primera mano sobre lo que está aconteciendo en la isla. El abandono de Fidel Castro ha abierto todo tipo de especulaciones sobre el futuro del régimen comunista animadas por las primeras medidas que ha tomado el nuevo jefe, Raúl Castro. Pasamos a la entrevista:
ALB Noticias.- Salud compas. Comencemos la entrevista con algún apunte histórico para nuestras lectoras y lectores. ¿Podríais explicarnos brevemente la historia del movimiento anarquista en Cuba?
MLC.- ¡Salud! Bueno, a esos efectos, a quien quiera aproximarse a la historia de nuestro movimiento, no podemos menos que remitirlo al trabajo de nuestro compañero Frank Fernández, El anarquismo en Cuba, publicado por la Fundación Anselmo Lorenzo. En líneas generales, la peripecia que allí se narra es aproximadamente similar a la del movimiento anarquista en el resto de América Latina con la peculiaridad de que la tardía independencia cubana encuentra a nuestra gente involucrada en las luchas correspondientes. Los primeros sindicatos cubanos también encuentran en los anarquistas a muchos de sus principales animadores y esa influencia continúa en ciertas ramas productivas hasta los años 50, en pleno enfrentamiento a la dictadura de Batista. Nuestra participación en las luchas de la época se da precisamente desde esos sindicatos, desde la Asociación Libertaria Cubana y en algunos pocos casos también en compañeros incorporados al Movimiento 26 de Julio. Es de destacar que en aquellos años 50, el movimiento anarquista cubano era de los más activos entre sus pares a nivel de los países latinoamericanos y participaba activamente en las distintas instancias de encuentro y relación como la Conferencia Anarquista realizada en Montevideo en abril de 1957 en la que se respalda expresamente las luchas del pueblo cubano contra la dictadura de Batista.
ALB Noticias.- Ahora algo que la gente en Europa, y más en general, desconoce, ¿cuál fue el papel de los anarquistas en la revolución cubana?
MLC.- Como ya se ha dicho, los anarquistas participamos a la altura de nuestras posibilidades y desde nuestra propia óptica revolucionaria en las luchas contra la dictadura. Y, por cierto, nos sumamos al júbilo general que significó la derrota de las fuerzas batistianas y la disolución de su ejército. No obstante, también mantuvimos una muy temprana actitud de desconfianza respecto a las posiciones personalistas, caudillistas, nacionalistas y militaristas que encarnaban Fidel Castro y su círculo íntimo. Esa desconfianza encontró rápidamente sustentos que la justificaron y la reforzaron: por ejemplo, la intervención directa de Fidel Castro manipulando en beneficio de su gente el X Congreso de la Confederación de Trabajadores de Cuba y violentando los principios de autonomía del movimiento obrero. A partir de allí, los anarquistas cubanos radicalizamos nuestras suspicacias y adoptamos una clara actitud contraria a la incipiente centralización del poder político. Todo esto quedó registrado en un manifiesto donde señalábamos abiertamente nuestros temores ante los intentos de control, tanto por parte de la iglesia católica como del Partido Comunista que, como dato curioso, hay que destacar que durante la dictadura batistiana, muchos de sus cuadros más destacados gozaban de puestos políticos y prebendas. Somos concientes de que no todo el movimiento anarquista internacional compartió de buenas a primeras nuestra actitud crítica y no pocos mantuvieron por años una actitud de expectativa frente a un proceso que continuó monopolizando los significados de la revolución pero ya sin aliento revolucionario alguno. Hoy por hoy y desde hace ya mucho tiempo, creemos que no hay discusión alguna en cuanto a que aquellas posiciones de los anarquistas cubanos de casi 50 años atrás demostraron ser plenamente acertadas. En definitiva, no se trató más que de las posiciones clásicas desde la 1ª Internacional respecto a que las revoluciones no son promovidas ni incentivadas ni radicalizadas desde los gobiernos “revolucionarios” sino que en ellos se encuentra el germen burocrático y autoritario que acaba por asfixiarlas y aniquilarlas imponiéndose como la nueva clase dominante del nuevo Estado.
ALB Noticias.- ¿Podrían hablarnos de cómo les fue en el exilio? ¿Hubo comprensión, apoyo, o por el contrario aislamiento?
MLC.- Bueno, aquí aún no podemos hablar en pretérito. Somos muchos los anarquistas cubanos que seguimos exilados en infinidad de lugares del planeta. El exilio de los anarquistas cubanos tiene la dureza de cualquier exilio en términos de separación y extrañamiento con el agravante de que los primeros compañeros que salieron de Cuba no tuvieron más alternativa que radicarse en un medio tan hostil como los Estados Unidos; algo que habitualmente no se entiende pero que ha sido el destino inexorable que debieron seguir, al menos en principio, los refugiados cubanos de todas las épocas. Pero más doloroso fue enfrentarse a la incomprensión y el vacío recogidos de parte de algunas agrupaciones anarquistas en América Latina y en Europa que hubieran querido vernos integrados en un curso de transformaciones que inicialmente contó con todos los favores y muy pocas reservas críticas. Por supuesto que no todas las agrupaciones anarquistas reaccionaron del mismo modo y también recogimos innumerables muestras de solidaridad que fueron ensanchándose con los años en la misma medida que el régimen político cubano comenzaba a mostrar su verdadero rostro. Hoy, aquellas discusiones de los años 60 están completamente superadas y no hay un solo anarquista en sus cabales que todavía pueda suponer una evolución libertaria a partir de un régimen político basado en el control absoluto de sus súbditos y en la super-explotación de sus trabajadores, sin organizaciones autónomas e independientes del Estado que le sirvan de trinchera de lucha contra esta “super-explotación” del Estado y del capital, recordemos que en la Isla operan infinidad de empresas capitalistas con matriz en el Estado español, en Canadá, en México, en Japón, en Francia, Italia, etc.
ALB Noticias.- Pasemos a la actualidad; Fidel se ha retirado, poniendo en su lugar a su hermano. ¿Qué ha cambiado en Cuba?
MLC.- En nuestra última declaración pública -“Algo huele a diferente en Cuba”, publicada en A las barricadas- intentamos dejar en claro que los “cambios” que están dándose en Cuba son meramente cosméticos y sólo apuntan a generar una apariencia “liberalizadora” que no modifica las pautas básicas de funcionamiento del régimen y la estructura institucional de poder: capitalismo de Estado, privilegios de la alta burocracia estatal y particularmente de las fuerzas armadas, monopolización por parte del partido único de todos los mecanismos de expresión y decisión, control absoluto de la población, etc… No obstante, lo que sí está cambiando es la actitud general de la gente: hoy se nota que la gente misma está perdiendo el miedo a la represión y ha comenzado a ganar espacios; las penurias de la vida cotidiana son inocultables y eso se está proclamando a voz en cuello; hay inicios de protestas más o menos organizadas, etc. Todo eso configura cursos probables de acción: nuestras expectativas están depositadas en los mismos y no nos hacemos la más mínima ilusión respecto a una cúpula de poder que sólo está empeñada en ganar tiempo.
ALB Noticias.- En Europa se dan reportes sobre las colas que hacen los cubanos para comprar teléfonos móviles o para conseguir Internet (entre otras cosas), ¿se ha entrado en una espiral de consumismo?
MLC.- No, el consumismo es impracticable en Cuba por cuanto las preocupaciones están centradas en resolver las cosas más inmediatas y elementales: la alimentación, la vivienda, el transporte, etc. Incluso más: los ingresos salariales de los trabajadores cubanos ni siquiera permiten atender adecuadamente esas necesidades y deben recurrir para su “satisfacción” a las escaseces implícitas en la libreta de racionamiento. Lo que sí hay en Cuba es un plus en moneda extranjera en posesión de aquellas personas que cuentan con las remesas que puedan enviarles sus familiares en el exterior: es ese plus lo que permite esos “lujos” como computadoras y teléfonos celulares cuya compra ha sido recientemente habilitada. El desbarajuste económico en que está sumido el régimen es de tal proporción que en este momento es muy probable que las remesas de divisas superen a toda la masa salarial del país, sin ser exagerados. Esto también explicaría el hecho de que aproximadamente el 20% de la población de La Habana ni siquiera tenga interés en trabajar. ¿Para que querría trabajar alguien que recibe algún tipo de apoyo económico desde el exterior que siempre superará holgadamente los 20 dólares mensuales de salario promedio? El régimen no tiene respuestas para este tipo de cosas y de nada le servirá seguir apelando al sacrificio y a la disciplina laboral a cambio de nada y eso mientras la clase dirigente sí tiene acceso a los mejores bienes y servicios disponibles. Pero, paradójicamente, existe un desempleo enorme en las capas sociales históricamente desposeídas que sobreviven a contracorriente, recurriendo a lo que sea, al ambulantaje, a la prostitución y a la expropiación. Esto, de la mano de un fuerte racismo –institucional y cultural– explica, porque las cárceles en Cuba están repletas de jóvenes afrocubanos.
ALB Noticias.- ¿Hay alguna esperanza de cambios mayores entre la gente? ¿Se está movilizando algún grupo político de la oposición?
MLC.- Nosotros pensamos que la gente ha perdido toda esperanza y ante la completa clausura de cualquier forma alternativa de acción social y política continúa explorando las vías de la emigración como el único recurso a mano para escapar a una situación de angustia inocultable. La oposición “visible”, mientras tanto, no es más que una olla de grillos carente de un proyecto coherente y que no tiene ningún punto en común que vaya más allá de un anti-castrismo primitivo y visceral. Por otra parte, es imprescindible distinguir los perfiles ideológico-políticos que deja ver esa oposición. Es sabido por todos que dentro de esa denominación se mueven desde sectores fuertemente ligados a la diplomacia yankee hasta quienes sostienen lo imprescindible de una salida autogestionaria generalizada. Y como es obvio, entre esas dos fracciones no hay aleación posible. En este punto, a los anarquistas no nos queda otra opción que cifrar nuestras expectativas en que vaya adquiriendo fuerza la opción señalada en segundo término y en que ésta gane espacios incrementados entre la gente misma.
ALB Noticias.- ¿Cómo ven la influencia de Hugo Chávez en la isla? Hace años que rompió el bloqueo invirtiendo millonadas en Cuba. ¿Se ha trasladado esa inversión monetaria en influencia política?
MLC.- Lo primero que hay que aclarar frente a esta pregunta es que el llamado “bloqueo” no es nada que se parezca a una clausura comercial de Cuba sino un conjunto de disposiciones adoptadas por los Estados Unidos bajo lo que denominan “embargo” reforzado durante las administraciones republicanas -con leyes como la Helms-Burton y Torriccelli- que estúpidamente dificultan los intercambios comerciales pero no los impiden: los Estados Unidos mismos han tenido en los últimos años un comercio con Cuba de alrededor de 500 millones de dólares El gran problema de Cuba en este terreno radica en su prácticamente nula capacidad de pago, lo que la ha transformado virtualmente en un deudor universal, incluso con los países latinoamericanos. Por esta razón se ha visto obligada a pagar con servicios a algunos países, sobre todo latinoamericanos, exportando médicos, maestros, entrenadores deportivos y asesores en seguridad. Éste es el tipo de relación que Cuba ha entablado con la Venezuela de Chávez. Y es precisamente la exportación de médicos y maestros una de las razones que explican el deterioro innegable de la salud y la educación. Y bueno, los asesores militares que, sin duda alguna, es de donde vienen las propuestas para echar andar una “agencia” de inteligencia y contra-inteligencia, única, que controle y coordine todas las corporaciones represivas, con una red de informantes a sueldo y voluntarios por todo el país que vigile y controle todas las actividades ciudadanas. A imagen y semejanza del temido G2 cubano, o sea, la seguridad del Estado castrista. A esta mala copia el pueblo venezolano la ha denominado “Ley Sapeo” –haciendo referencia a los soplones– y el propio Chávez se vio recientemente obligado a derogar.
Y bueno, regresando a la pregunta; aquí además hay que señalar que Cuba ha generado una fuerte dependencia con respecto a Venezuela, fundamentalmente en todo cuanto tiene que ver con el abastecimiento petrolero. Pero también ha extendido esa dependencia de financiación externa con China, la que hoy constituye su otro gran respaldo internacional. Y en términos de influencia política creemos que la cúpula dirigente cubana se maneja fundamentalmente en base a sus cálculos endógenos de conveniencia y en estos momentos sus posibilidades de adaptación tienden más a la adopción de un “modelo chino” que de un “modelo venezolano”. No obstante, es obvio que Cuba habrá de acompañar así sea entre rezongos y a regañadientes las iniciativas de Chávez en el contexto latinoamericano.
ALB Noticias.- ¿Y la influencia de las ideas populistas de izquierda en América Latina?
MLC.- El auge de las ideas populistas ciertamente le da un respiro al régimen político cubano pero también lo alejan de los sectores revolucionarios y autónomos más lúcidos y radicales puesto que éstos no se formulan ilusiones demasiado pronunciadas respecto a gobiernos como el de Chávez, Morales, Correa u Ortega y no pocas veces la diplomacia cubana quedará enfrentada a las movilizaciones populares de Venezuela, Bolivia, Ecuador o Nicaragua. Por otra parte, hay que ubicar el actual ciclo populista en América Latina nada más que como un intento desarrollista y de formación de un capitalismo regional. Es un ciclo frágil y sujeto todavía a múltiples oscilaciones que no le ofrece al gobierno cubano ninguna garantía de largo plazo. Esta es una de las razones por las cuales entendemos que el gobierno cubano está jugando una carrera contra-reloj y ganando tiempo. Mientras tanto, los gobiernos populistas operan como retaguardia ideológico-política pero el problema más acuciante del régimen cubano no radica allí sino que consiste en que ya ni siquiera está en condiciones de alimentar decorosamente a la población y tiene que hacerlo antes que se forme con un mínimo de solvencia ese bloque de capitalismo regional latinoamericano.
ALB Noticias.- Desde hace años las noticias del MLC salen publicadas en la prensa libertaria internacional, ¿qué relación tienen con los anarquistas del resto del mundo?
MLC.- El MLC aspira a tener las mejores relaciones con el movimiento anarquista internacional. Desde hace un buen tiempo hemos vencido diversas resistencias más o menos atávicas y hemos fortalecido muchos de nuestros vínculos. Incluso, encontramos núcleos que han establecido firmes prioridades en términos de solidaridad con los anarquistas cubanos como es el caso del Grupo de Apoyo a los Libertarios y Sindicalistas Independientes en Cuba (GALSIC) y El Libertario de Venezuela. El trabajo histórico de Frank Fernández sobre nuestro movimiento ha sido acogido en el Estado español por la Fundación Anselmo Lorenzo, en Italia por Zero in Condotta, en Estados Unidos por See Sharp Press y, así sucesivamente. Por otra parte, nos hemos preocupado por dejar clara nuestra solidaridad con grupos anarquistas de los más diversos lugares y de las más variadas corrientes contemporáneas. Esto ha sido posible gracias a la configuración del MLC que no responde exactamente a la lógica de una organización propiamente sino que se ha venido desarrollando como una red de coordinación de los anarquistas cubanos donde quiera que estén y, esto, desde luego, abarca una amplia gama de posiciones que van desde el anarco-sindicalismo, el especificismo, el neoplataformismo, el primitivismo, el insurreccionalismo, el eco-anarquismo hasta el anarcopunk; sin importar qué tan contradictorias e incompatibles sean ya que los ejes o los motivos principales de esta coordinación son la solidaridad con los compañeros anarquistas, los sindicalistas autónomos e independientes y los colectivos contraculturales con el claro y decidido objetivo de fomentar un movimiento antiautoritario amplio que nos permita dar continuidad a las ideas anarquistas tan bruscamente podadas –que no cortadas– por la dictadura burguesa de los hermanos Castro.
Es probable que algunos compañeros conserven todavía ciertas reservas puesto que, inconcebiblemente, hay quienes siguen percibiendo al Estado cubano y a su élite gobernante como una fuerza revolucionaria y socialista. Pero estos casos hoy son excepcionales y tienden a volverse meramente anecdóticos a medida que pasa el tiempo. A la corta o a la larga, el MLC es un integrante más del movimiento anarquista internacional a la altura de cualquier otro y muy pronto no quedará nadie que lo ponga en duda.
ALB Noticias.- ¿Qué es lo que esperan ustedes que ocurra en la isla en unos años?
MLC.- Algo hemos dicho al respecto en alguna de las respuestas anteriores. Básicamente confiamos en la capacidad de organización autónoma de la gente y en ello ciframos nuestras mayores expectativas. Pero no se trata de esperar que caigan mangos maduros por su propio peso sino que se trata de acompañar en el marco de nuestras posibilidades esos procesos de formación de una corriente definidamente revolucionaria antiautoritaria y autogestionaria dentro de Cuba. Creemos que la situación ya ha generado razones más que suficientes para que esto ocurra pero también sabemos que el régimen político y la élite del poder han sabido ingeniárselas para contener estas manifestaciones en su mínima expresión. No desconocemos las dificultades de un trabajo militante en ese sentido y bien que conocemos la eficacia demostrada por los órganos de seguridad del Estado –es el único aspecto en el que el régimen se muestra eficaz– pero no habremos de cejar en nuestro empeño porque ésa es en definitiva nuestra razón de ser.
ALB Noticias.- Para finalizar, ¿qué es el MLC? ¿qué tipo de gente lo compone?
MLC.- Bueno, esto en parte ya lo hemos comentado. El MLC es una red anarquista de cubanos. En tanto anarquistas no tenemos particularidad alguna respecto a cualesquiera otros anarquistas que se enfrentan a las relaciones de dominación y a las tramas de poder de que forman parte salvo la situación –ciertamente extraña– de que en nuestro caso nos enfrentamos a una sociedad jerárquica y una clase dominante que todavía se justifican en nombre de la “revolución” y el “socialismo”. El MLC está compuesto por personas que vivimos de nuestro trabajo y que en nuestra vida diaria orientamos nuestra conducta por el deseo insobornable de construir relaciones de convivencia entre hombres y mujeres libres, iguales y solidarios. Desde el punto de vista generacional, el núcleo que intenta mantener vivas las tensiones de los anarquistas cubanos hoy ya no está compuesto mayoritariamente –por razones biológicas obvias– por la primera camada de compañeros exiliados de los años 60 que “fundaron” el MLC en la ciudad de Nueva York, sino que aquel núcleo ha sido sustituido casi totalmente por quienes tuvimos que abandonar la Isla en los años 70, 80 y 90.
ALB Noticias.- ¿Existen anarquistas en el interior de Cuba? ¿y grupos libertarios en el exilio que no estén en el MLC?
MLC.- No conocemos otros grupos anarquistas del exilio fuera del MLC pero no nos molestaría en absoluto que existieran: en ese caso, trataríamos de encontrarnos rápidamente y explorar cuáles serían las posibilidades de presentación y actuación conjuntas. En la década del ochenta coexistieron dos colectivos editoriales, uno nucleados en torno a la publicación Guángara Libertaria y, el otro en la publicación A Mayor pero ambos convivían a manera de red cordinadora bajo las mismas siglas.
En cuanto a la existencia de anarquistas en el interior de Cuba, podemos afirmar enfáticamente que sí existen y que han existido soterrada y clandestinamente durante el último medio siglo. El gran problema en ese caso es que quienes permanecieron dentro de Cuba han sido reprimidos sistemáticamente toda vez que osaron manifestarse públicamente como fue el caso de los sindicalistas agrarios del Grupo Zapata a fines de los años 70 y comienzos de los 80. Ésa es una de las razones por las cuales los anarquistas del “interior” se han cuidado en grado sumo por no ser identificados como tales y se las han ingeniado para sobrevivir en las penumbras. Por otra parte, en los últimos años se ha gestado una contracultura juvenil contestataria que se constituye como fermento de la emergencia de un anarquismo espontáneo que no cuenta todavía a su alrededor con posibilidades formativas en el sentido libresco del término y tampoco en aquel sentido más profundo de una práctica colectiva continuada. Pero lo cierto es que seguramente en Cuba hay muchos más anarquistas de los que nosotros mismos podemos suponer: las formas espontáneas de rebeldía que se están dando son un inmejorable caldo de cultivo para ello. Frente a esto, uno de los desafíos inmediatos que tenemos planteados es darle fluidez a esas relaciones con el “interior”; algo que las “prohibiciones” continúan obstaculizando persistentemente.
ALB Noticias.- ¿Qué relación tienen con otros grupos de la oposición?
MLC.- El MLC no mantiene relaciones formales ni estables con ningún grupo de la llamada “oposición”; entre otras cosas porque muchos de ellos serían nuestros adversarios irreconciliables o enemigos naturales, si todos estuviéramos actuando dentro de Cuba. En esto es absolutamente imprescindible establecer distinciones claras. La imagen que ofrece el exilio cubano más vocinglero no tiene demasiado que ver con otra cosa que no sea completar la restauración capitalista –es decir, continuar la tarea ya emprendida por el gobierno pero incorporando a la misma la acumulación capitalista cubana privada que se ha dado fuera del país– y la realización de elecciones democráticas en un régimen parlamentario y pluripartidista. Pero nosotros somos anarquistas y si tal proyecto llegara a prosperar en Cuba estaríamos también radicalmente enfrentados al mismo. Por otra parte, es claro que existe una fracción del exilio cubano que, sin reconocerse como anarquistas en sentido estricto, coincide con nosotros en los términos un poco más vagos de defender lineamientos libertarizantes y autogestionarios –muchas veces incluso entre antiguos socialistas o afiliados del PCC, ahora asumidos como trotskistas, luxemburguistas; etc. Es probable que no habría demasiados problemas en conversar orgánicamente con ellos, pero se trata de un segmento difuso y no organizado del exilio. Recordemos también que el “exilio” en su totalidad no responde, para nada, a la representación que hace la propaganda castrista que sólo reconoce a la denominada “Mafia de Miami”, donde engloba a exbatistianos, anexionistas, neo-liberales, narcotraficantes y ultranacionalistas ¡No! Definitivamente el exilio cubano está compuesto por una mayoritaria clase trabajadora que sobrevive gracias al sudor de su frente. Con ellos nos planteamos otra cosa en términos de relaciones individuales. Hablamos de gente noble y genuinamente inspirada en el establecimiento de un esquema de libertades básicas y de respeto a los derechos humanos dentro de la isla: gente que no tiene un proyecto político afinado pero que quiere poder simplemente escribir, viajar, organizarse libremente, cantar, pintar o hacer lo que le venga en gana sin requerir para ello la autorización del Estado. O simplemente gente que quiere regresar, trabajar sin explotar a nadie y vivir decorosamente. Con ese tipo de gente –la gran mayoría del exilio– mantenemos relaciones fraternales en el lugar del mundo en que nos haya tocado estar. Se trata no de un proyecto revolucionario compartido pero sí del respeto elemental que nos merece la gente honesta, sencilla y trabajadora de Cuba y de cualquier otro solar de la aldea global.
Cuba: El MLC entrevista a Porno Para Ricardo
Sin duda alguna, Porno Para Ricardo www.pornopararicardo.com se ha convertido en un mito de resistencia contracultural en Cuba y en un hito al interior de la escena punk latinoamericana; así mismo, hemos podido constatar el creciente interés en los medios anarquistas internacionales por la actividad y la postura antagonista y anti-sistémica de los integrantes de la banda, quienes, a todas luces, se asumen como contestatarios pronunciándose abiertamente contra el autoritarismo sea del color que sea.
Sin embargo, aún nos parece insuficiente la difusión de la existencia a contra corriente de una creciente y cada día más importante escena contracultural cubana donde los planteamientos punks cobran figura como punta de lanza contra toda Autoridad. Y, precisamente, en esta escena es donde destaca PPR con su música independiente y autogestionada, cargada de letras irreverentes y contestatarias, lo que ha resultado en una persecución implacable por parte de la dictadura burguesa de los hermanos Castro.
Esta represión abierta contra el movimiento contracultural en Cuba, nos impulsa, como anarquistas cuban@s, a sumarnos a la necesaria campaña internacional de solidaridad con Porno Para Ricardo. De ahí, esta entrevista a Gorki y demás integrantes del colectivo PPR, como primer paso de esta campaña.
MLC: Ante todo, queremos informarles que está entrevista aparecerá en El Libertario, publicación anarquista venezolana, y en Cuba Libertaria, órgano de información del Grupo de Apoyo a los Libertarios y Sindicalistas Independientes en Cuba; además de otros medios anarquistas que, seguramente, la retomarán difundiéndole a través de sus respectivos medios.
PPR: Bueno, nosotros no nos definimos anárquicos como tal porque no estamos muy informados de lo que significa hoy día esta filosofía y nos encantaría diseñar “NUESTRA” Anarquía para consumo propio pues al fin y al cabo esta filosofía es muy seductora.
MLC: ¿Desde cuándo surge PPR como propuesta musical contracultural?
PPR: El Grupo surge a finales del 1998 por motivos de incomplacencia con respecto a la propuesta de la escena rockera cubana, o sea, que si queríamos seguir con lo que nos gusta no podíamos seguir en el status de público, teníamos que hacer nuestro propio grupo. Nuestra propuesta ha evolucionado pero muy poco, desde el principio ha sido igual o parecida, en esencia, solo que al acentuarse nuestro odio contra este sistema y pasar más años nuestros cuerpos sumergidos en él, se ha acentuado también nuestra radicalidad con respecto a lo que nos molesta –mientras más viejos más radicales ¿debería ser al revés?
MLC: ¿Por qué Porno Para Ricardo? ¿Cómo surgió el nombre?
PPR: Ya no nos acordamos de tanto repetirlo, vamos a tomar café y luego te contestamos…..
Ricardo (individuo) + Porno (placer censurado) =Porno para Ricardo –contra la famosa consigna “Patria o Muerte”
MLC: ¿Bajo que contexto deciden agruparse y expresarse como banda?
PPR: Bajo un contexto de represión oficial e incomprensión total –Nos referimos al público, a los colegas, etc.– pero igualmente divertido porque caer bien nunca fue tan simpático para nosotros, de haberlo sido hubiéramos hecho un grupo de salsa.
MLC: ¿Cuál fue la reacción de l@s jóvenes ante la irrupción de PPR en la escena contracultural cubana?
PPR: Realmente desde el principio nuestro público fue reducido y, a decir verdad, nuestras presentaciones nunca fueron muy aceptadas por el público “clásico” rockero ya que tanto público como artistas viven un congelamiento neuronal clásico de las culturas pueblerinas poco informadas y también por la propia cultura del miedo y la intolerancia que permea las mentes de la gente. Actualmente nuestro mensaje es más entendido por más gente, ya incluso trasciende las fronteras del Rock no siendo consumido solamente por asiduos del género, ahí es donde creemos que radica la repercusión del grupo dentro de Cuba porque lo que dicen nuestras letras mucha gente ya quería oírlo en una canción porque así de directo es como puede pensar cualquiera pero es incapaz de expresarlo a causa del miedo.
MLC: Y ¿la reacción del Estado?
PPR: La reacción del Estado es la de siempre, siempre fue muy obvio para nosotros que tendríamos que pagar el precio de nuestra obstinación, de nuestra manera de pensar.
MLC: Conocemos de primera mano la persecución y la represión de la dictadura burguesa de los hermanos Castro y las mil y una formas de implementarlas contra todo aquel o aquella que discrepe del orden al interior de la Granja. En el caso del colectivo PPR ¿cómo ha ejercido el Estado cubano la represión contra Ustedes?
PPR: Es sabido, porque nos hemos encargado de denunciarla cada vez que podemos, citaciones policiales por doquier, intimidaciones, actos de repudio, discriminación, humillación y hasta encarcelamiento.
MLC: Porno Para Ricardo ha sentado un precedente en la escena punk cubana ¿Actualmente existen otras bandas y colectivos punks en Cuba?
PPR: Existen pero no al nivel de radicalidad de nosotros, lo cual no nos enorgullece en absoluto porque nos encantaría que hubiera más grupos para no sentirnos tan solos y tener a quién recurrir ya que en muchos casos somos unos apestados, mucha gente de otras bandas te dicen que se identifican contigo pero a la hora de ayudarte es cuando se traba el paraguas. Lo que para nosotros sería muy triste es que cuando haya un cambio muchos de los que le están lamiendo el culo a la oficialidad se auto titularan “radicales” y “contestatarios” y empezaran a inventar historias para hacerse los héroes como ya ha pasado en otras ocasiones.
MLC: Definitivamente, aún son notables las diferencias entre el totalitarismo vitalicio de los hermanos Castro y la mala copia que pretende implantar en Venezuela el comandante Chávez; quizá por eso, aprovechando esas diferencias, la escena anarcopunk venezolana ha logrado establecer fuerte lazos y estrechas coordinaciones entre colectivos y bandas autónomas y libertarias, como la Cooperativa de Bandas Autogestionadas, que agrupa bandas como Apatía No, Doña Maldad, Skoria Social, entre otras e iniciativas como Toche Records, La Libertaria de Biscucuy, el periódico El Libertario, etc; con el fin de organizar conciertos y eventos contraculturales en diferentes ciudades. ¿Existe en Cuba alguna coordinación entre los colectivos y bandas punks?
PPR: En Cuba lo único que hay es un mal llamado “movimiento del rock” dirigido incluso por una organización gubernamental denominada “la agencia del rock” que responde a los intereses del gobierno. Es una total aberración de lo que es el rock, a ver cuándo cojones el rock ha tenido que estar institucionalizado, una de las cosas más tristes es que algunas personas creen que necesitan del Estado para patrocinar su creatividad y son inconscientes del espíritu del “do it yourself” del que se ha abanderado siempre el Rock and Roll.
Desde luego que nos gastaría entrar en contacto con esta Cooperativa de Bandas Autogestionadas para quizá aprender de su experiencia e intercambiar pues en Cuba hay muy pocos ejemplos de bandas punk; por mencionar algunas, también estarían en la escena punk: Eskoria, Albatros, Barrio Adentro, lo demás son bandas en toda esta moda nueva del EMO y el Pop-punk que para nada son anárquicos ni contestatarios sino en gran medida todo lo contrario.
MLC: Hablábamos de las “notables diferencias” que aún se pueden constatar entre los Estados cubano y venezolano; pero, ante las cada vez más claras similitudes ¿les gustaría coordinar esfuerzos con las bandas y colectivos anarco-punks venezolanas?
PPR: Si. Definitivamente.
MLC: ¿Qué tal la producción de un acoplado como primer paso en este intento?
PPR: Es una idea que nos encantaría, cuenten con los Porno para ello.
MLC: PPR vive condiciones muy particulares dada las carencias, privaciones y restricciones de las que es víctima el pueblo cubano que no su clase dominante lo que, sumado a la represión específica de la que son objeto por su posición antagonista y contestataria como grupo, les multiplica considerablemente las dificultades a la hora de continuar con su labor creativa y de darle difusión a la misma ¿De qué manera podemos ayudarles?, ¿qué necesitan y cómo podemos hacérselo llegar?
PPR: Aquí las necesidades son de todo tipo pero nosotros siempre priorizamos dentro de las cosas materiales lo que nos haría falta para hacer nuestras grabaciones. Lo mas urgente en este momento que estamos tratando de grabar nuestro cuarto disco autogestionado es una computadora veloz pues lo que tenemos es un Pentium 3 vieja en la cual los softwares de edición musical se traban al poner varias pistas con algunos efectos –te imaginas que las mezclas las hacemos nosotros mismos– También nos sería muy útil un micrófono para grabar la voz ya que ni clandestinamente la gente se atreve a grabar la voz de los temas en sus estudios particulares por miedo a las represalias. Un ejemplo de micro que nos serviría para estos fines es el Marshall 9000 o algo por el estilo. Nuestros discos pueden ser adquiridos a través de nuestro website: www.pornopararicardo.com . Desde luego que adquiriéndolos es otra manera directa de ayudarnos.
MLC: ¿Algo más que quieran agregar?
PPR: Gracias por su solidaridad…. “Analquistas” –como se diría por acá– de todos los países ¡uníos! …..y que cada cual haga lo que quiera con su culo.
[Para saber más de la escena alternativa cubana: www.cubaunderground.com ]
El Movimiento Libertario Cubano pide la libertad inmediata para Gorki Águila
* Campaña internacional por la libertad de Gorki Águila y el cese al acoso y hostigamiento contra el movimiento contracultural cubano
En horas de la mañana de ayer, lunes 25 de agosto (2008), fue detenido (una vez más) en su domicilio Gorki Águila, miembro fundador y vocalista de la banda punk cubana Porno Para Ricardo.
Las hostilidades por parte del Estado cubano contra Gorki Águila y los demás integrantes de Porno Para Ricardo, han sido una constante desde los primeros momentos de vida pública de este colectivo. Ya desde el mes de abril del presente año, hacíamos un llamado a la “Solidaridad urgente con l@s jóvenes contestatarios y el movimiento anarco-punk en Cuba”, centrando nuestra atención en el acoso permanente por parte de las autoridades castristas contra la banda Porno Para Ricardo y, en particular, contra Gorki Águila; reclamando de “los hombres y mujeres del mundo amantes de la Libertad, la más viva solidaridad con la escena contestataria y contracultural cubana”; sumándonos a la campaña de los animadores del proyecto Cuba Underground, en defensa de la integridad física de los integrantes de Porno Para Ricardo; así como la de sus familiares, amigos y compañeros”.
Hoy, reafirmamos nuestro incondicional apoyo a tod@s l@s jóvenes antiautoritarios que en la cotidianidad sufren la opresión y la explotación de la dictadura nacionalista burguesa que desde hace medio siglo gobierna de manera absolutista en Cuba e iniciamos la Campaña Internacional por la Libertad Inmediata de Gorki Águila; llamando a manifestarse frente a las embajadas y consulados de Cuba alrededor del mundo exigiendo su libertad y el cese de la actual cacería de brujas contra l@s jóvenes contestatari@s y el movimiento anarco-punk y antiautoritario en la Isla.
Esperamos que este llamado tenga el eco que merece en el seno del movimiento punk y anarquista internacional.
¡Por una Cuba Libre y Libertaria!
¡Por la Anarquía!
Movimiento Libertario Cubano (MLC), A 26 de agosto de 2008.
¡Gorki excarcelado!
Comunicado del MLC.
Como resultado de la intensa presión mediática y la solidaridad internacional manifiesta ante el encarcelamiento de Gorki Águila, las autoridades del Estado cubano decidieron desestimar la fascista acusación de “peligrosidad pre-delictiva” por la de “desobediencia civil”, cambiando la anunciada condena de cuatro años de prisión por una multa equivalente a 600 pesos cubanos (US $28 aproximadamente) .
Advertimos que este hecho no significa voluntad conciliadora del régimen absolutista de los hermanos Castro. La acción misma de imponerle esa multa (el doble de lo que gana Gorki por su trabajo en un taller de serigrafía) demuestra la intención de continuar intimidando a las voces contestatarias en la Isla. Por ello, el MLC reafirma la denuncia ante la ausencia de libertades en Cuba, manifestando su solidaridad con el grupo punk Porno Para Ricardo, con todos l@s jóvenes contestatarios, con el movimiento contracultural y, cuantos intentan ejercer la libertad de expresión y la autogestión en la Isla. Particularmente, en los ámbitos cultural y sindical.
Frente a esta dinámica solidaria, los incondicionales de la dictadura nacionalista burguesa reaccionan rabiosamente, acusándonos de “favorecer los designios del imperialismo”. Es curioso el argumento de estos reaccionarios oportunistas en momentos en que, desde las propias filas del castrismo, se alzan voces que reclaman el fin del totalitarismo y la puesta en marcha de un socialismo autogestionario, democrático y libertario.
Hoy en Cuba se viven momentos decisivos para demostrar que el socialismo con libertad es posible. Y, sin lugar a duda, la intensa campaña internacional de solidaridad con Gorki, extensiva a TODAS las voces contestatarias y antiautoritarias en la Isla, nos ha indicado, una vez más, que la solidaridad es un arma poderosa y sin igual para enfrentar la represión del Estado-capital.
La moraleja del denominado “caso Gorki” nos obliga a insistir en la necesidad de enfrentar al Estado cubano como un Estado más, opresor y represivo como todos, defensor de los privilegios de su clase dominante y garante del status quo, abandonando de una vez por todas esa patética excepción a la que siempre apelan las izquierdas autoritarias y los grupúsculos de solidaridad con la dictadura (que no con los cubanos de a pie), cómplices de todas las atrocidades cometidas en la Isla.
¡Por una Cuba Libre y Libertaria!
¡Por la Anarquía!
Movimiento Libertario Cubano.
31 de agosto de 2008
Nota: Próximamente haremos público un documento más extenso donde se aborda nuestra postura frente a la solidaridad internacional y las voces que reclaman al interior de la Isla un socialismo participativo y autogestionario.
Los libertarios y la solidaridad.
Breve manual informativo para calumniadores ociosos
Como es público y notorio, el Movimiento Libertario Cubano desplegó entre los días 26 y 29 de agosto una campaña internacional solidaria por la libertad inmediata del músico de punk-rock Gorki Águila perteneciente a la banda Porno para Ricardo; campaña que, por simple y obvia extensión debe entenderse también como un preocupado alerta y como un repudio clamoroso en torno a las persecuciones y hostigamientos de que es objeto en este preciso instante la juventud contracultural y contestataria que lucha en Cuba por forjar una palabra y una expresión propias a través de la música, el teatro o la creación de blogs entre otros espacios de búsqueda y creación. No hace falta señalarle a nadie mínimamente honesto y medianamente bien informado que el MLC inscribe esta denuncia en el marco de sus opciones y sus sensibilidades raigales anti-capitalistas, anti-estatistas y anti-autoritarias. No obstante ello, una vez más se planteó alrededor del asunto el ejercicio de las calumnias más triviales y pedestres; calumnias que vuelven a ubicar en forma aburridora y repetitiva al MLC “al servicio de la derecha y del imperialismo” y que en esta ocasión también convivieron con el insólito y divertido rumor -anónimo, por supuesto- de que esta humilde agrupación de anarquistas exiliados no sería más que una operación de inteligencia del aparato castrista para “justificar” un nuevo embate represivo contra una oposición interna que comienza a asomar algo más que sus narices. El “fundamento” de tales dislates consiste, en primer lugar, en constatar que la campaña por la libertad de Gorki ha sido profusamente acogida por los grandes medios internacionales de prensa y, en segundo término, en suponer que esta misma campaña generó elementos de distracción respecto a las “propuestas programáticas” presentadas recientemente por Pedros Campos Santos y algunos de sus compañeros con miras a ser discutidas en el próximo congreso del Partido Comunista. Sobre ambos extravíos habrá bastantes cosas para decir y que ahora apenas habremos de esbozar.
Digamos, antes que nada, que el perfil ideológico del MLC es cristalino; y, lo que es más drástico y definitorio todavía, es anárquicamente cristalino. Cualquiera que quiera seguir nuestros pronunciamientos y tomas de posición de los últimos años no tiene más que recurrir a nuestra modesta y desactualizada página web: http://www.mlc.acultura.org.ve/. Allí encontrará, en la sección de Comunicados, todo lo que hemos dicho entre los años 2002 y 2005 y también encontrará lo que hemos dicho entre el 2005 y el día de la fecha cuando nuestras precarias posibilidades tecnológicas nos permitan añadir los pronunciamientos sucesivos. Los suspicaces que nunca faltan han señalado como supuesto demérito que la página está alojada en un servidor venezolano: ¿es que acaso esperaban que el Granma aceptara ser nuestro portal de ingreso? ¡No! el MLC vive y actúa también gracias al aporte solidario de compañeros anarquistas distribuídos por el ancho mundo, entre los cuales hay que señalar muy especialmente a El Libertario de Venezuela y al GALSIC en Francia, sin olvidarnos de la encomiable labor de difusión que desarrolla desde Brasil la Agencia de Noticias Anarquistas. Nada de esto nos avergüenza y mucho menos lo ocultamos sino que nos conmueve, nos alienta y nos refuerza en el horizonte entrañable de construir un mundo de hombres y mujeres libres, iguales y solidarios.
En esta empresa anti-capitalista, anti-estatista y anti-autoritaria -repitámoslo bien alto, porque los idiotas y los canallas parecen no entenderlo- el MLC ha encontrado y multiplicado en el correr de los años múltiples hospedajes en los que tenemos una respetuosa acogida: en las páginas anarquistas, por supuesto -en A-Infos, A las barricadas, Klinamen, Punto de Fuga y las webs de CNT y CGT del Estado español entre muchas otras- y así también en aquellas que se consideran como anticapitalistas a secas -Kaos en la Red, La Haine, los múltiples Indymedias, etc. El MLC no envía sus comunicados a la CNN ni al Miami Herald ni a Libertad Digital y ni tan siquiera a Amnesty International; y ello es así porque no considera que allí sea posible encontrar un espacio de diálogo y de afinidades ni que tales medios puedan actuar como caja de resonancia de un proyecto anarquista; algo que cualquier interesado puede confirmar con un mínimo de esfuerzo y de sanas intenciones simplemente registrando quiénes son aquellos que hasta ahora nos han hecho un lugar. Pero, eso sí, tampoco puede evitar que dichos medios y tantos otros se hagan eco muy ocasionalmente de denuncias sobre el persistente comportamiento liberticida del régimen político cubano. ¿Eso quiere decir que el MLC está no en forma expresa pero sí inconcientemente “al servicio de la derecha”? ¡Absurdo! Lo que sí está “al servicio de la derecha y del imperialismo” es ese carcamán esperpéntico vistiendo Addidas que aun moribundo, de lengua trabada y erráticos pensamientos sigue dando motivos para que la prensa pro-capitalista del mundo entero celebre un interminable festín con sus dichos y sus desechos, con su sobrevida y sus sobras, con sus descuidadas congratulaciones a la sobre-explotación de los trabajadores chinos y las patadas de taekwondo. Lo que sí está “al servicio de la derecha y del imperialismo” es ese inagotable manantial de estupideces que continúa imperturbable bajo la batuta del Pequeño Hermano y que le permite a la prensa pro-capitalista asociar la represión, la intolerancia y el matonismo con la revolución y el socialismo como si estos últimos tuvieran algún remoto parentesco con esa patética mascarada protagonizada por la élite dominante en Cuba. En otras palabras, que gritaremos hasta la afonía: “al servicio de la derecha y del imperialismo” no estamos aquellos que denunciamos errores, exacciones y atrocidades sino quienes los cometen; algo que seguiremos repitiendo incluso a pesar de quienes en histéricas pataletas continuarán condenando al mensajero antes de leer y mucho menos pensar en el contenido del mensaje.
En segundo término, el MLC tampoco tiene nada que ver con las Propuestas Programáticas suscritas por Pedro Campos y “varios compañeros” y que se dieran a conocer a través de las páginas de la web del Estado español Kaos en la Red: el MLC no las ha promovido ni instigado directa o indirectamente y tampoco las obstaculiza o las sabotea por ninguno de los precarios medios a su alcance. Una vez más diremos algo que es completamente diáfano para cualquiera que se tome el trabajo de averiguarlo: el MLC es una modesta agrupación anarquista de cubanos exiliados creada en el lejano año de 1961 y que ha desarrollado a lo largo y a lo ancho de las décadas subsiguientes una prédica que no se remite a otra cosa que a sus reflexiones, sin importar demasiado si éstas responden a una meditación serena o a nuestras muchas pasiones. El MLC no responde ni por asomo a una confabulación castrista -¡justo ahora!- orientada a distraer la atención respecto a las propuestas programáticas de Pedro Campos y sus compañeros. Antes que eso, cualquiera que pretenda entender los cruces y las coincidencias que se han dado en los últimos días tiene que partir de la necesaria asignación de autonomías a cada uno de los actores colectivos que se han dejado ver de un modo o de otro; sabiendo que cada cual se mueve en función de sus objetivos y de sus posibilidades y no al servicio de alguna oscura maquinación. En esos cruces y en esas coincidencias, el MLC ha hecho saber sin ninguna clase de vacilación y sin dar lugar a ninguna clase de malentendido de su sentir y sus gestos solidarios hacia la banda Porno para Ricardo y hacia Gorki Águila en particular; y lo ha hecho respetando el camino propio que ellos están forjando con dignidad, rebeldía y entereza y que no tiene porqué ser el mismo camino que nosotros hemos elegido. Así lo haremos con cualquiera de los muchos nucleamientos juveniles que hoy pugnan por enarbolar banderas contestatarias pero sin reclamar de nuestra parte paternidades o directivas inexistentes y así lo haremos también con cualquiera que sea objeto de persecución por parte de los aparatos represivos del Estado.
Mientras tanto, las Propuestas Programáticas de Pedro Campos y sus compañeros tienen también vida propia. Como es sabido, las mismas han sido pensadas para su discusión en el próximo Congreso del Partido Comunista en el año 2009; algo con lo que no tenemos el más mínimo compromiso y sobre lo cual difícilmente podríamos ejercer algún tipo de interferencia. Sin perjuicio de esto y sin que estas palabras impliquen un posicionamiento -que ya veremos en algún momento si vale la pena asumir o no-, cabe decir que hemos seguido con especial atención las elaboraciones de Pedro Campos en los últimos meses. Esas elaboraciones han puesto de manifiesto algunas cosas a las que somos especialmente afectos: reconocimiento de la crisis que padece la sociedad cubana, puesta en evidencia del fracaso de la estatización absoluta y de la planificación centralizada, críticas a la eternización sin plazo de finalización del trabajo asalariado, rescate de una perspectiva autogestionaria, etc. Todas estas líneas de elaboración y sus sostenedores merecen nuestro respeto, así como lo merecen todos aquellos que están dispuestos a buscar sendas alternativas ante una situación angustiante y prácticamente terminal.
Sin embargo, creemos que estas buenas intenciones no pueden menos que extraviarse si antes no queda claro cuál es la trama de poder en la cual se inscriben. En tal sentido, no creemos que se pueda avanzar demasiado mentando la soga en casa del ahorcado: no es posible acordar un desguace real de la estatización con quienes están a cargo del Estado y son sus directos beneficiarios en tanto clase dominante, no es posible abatir los privilegios burocráticos en ameno diálogo con la burocracia y mucho menos todavía es posible desmontar los mecanismos de represión y coacción haciendo gala de cortesía y buenos modales con quienes los han erigido y radican en los mismos su principal base de sustentación. La historia es implacable en tal sentido y mucho nos tememos que las Propuestas Programáticas serán rodeadas, como hasta ahora, del silencio y la indiferencia del “comediante en jefe” y su séquito cortesano; serán objeto también -y ya se está viendo- del vituperio y la calumnia de las guardias periodísticas de retén que la élite del poder activa toda vez que le resulta necesario; y, por último, no es para nada descartable que también sean el blanco de alguna operación de cerco y aniquilamiento. O que, en el mejor de los casos, todo el impulso termine con la formación de pequeñas cooperativas agrícolas a las que se encargará de quitar el marabú de las tierras improductivas. De más está decir que no disfrutamos de ninguna de estas cosas, pero tampoco nos hacemos demasiadas ilusiones respecto a este nuevo tránsito por los clásicos callejones sin salida.
Estas aclaraciones son una constancia necesaria pero bien sabemos que las mismas caerán en saco roto toda vez que los interlocutores apelen al fanatismo y a la fe antes que a la razón, al entendimiento o al sentido común. Eso lo sabemos desde hace mucho tiempo y seguramente viene a cuento recordar unas palabras escritas en 1963 por uno de nuestros fundadores hoy fallecido: “Sabemos perfectamente bien que esta lucha está más preñada de peligros morales e ideológicos que de peligros físicos. Bajo ningún concepto nos aliaremos a las fuerzas retrógradas que luchan contra Castro para recobrar sus perdidos privilegios ni hipotecaremos la libertad y la independencia del movimiento libertario ni del pueblo cubano. Mantendremos el pabellón de combate en alto y no lo mancharemos con ningún acto inconfesable. Seremos fieles hasta el final a nuestros principios y nuestra moral revolucionaria.” Y, guste o no, exactamente eso es lo que hemos hecho los anarquistas cubanos hasta el día de hoy, a pesar de todas las calumnias, todas las difamaciones, todas las mentiras y todas las sospechas que son capaces de sembrar los propagandistas de ocasión y quienes sin el menor análisis están siempre dispuestos a creerles a pies juntillas. Nadie podrá imputarnos a nosotros complicidad de ningún tipo con agencias gubernamentales de los Estados Unidos y nadie podrá probar jamás que hemos recibido clase alguna de financiación espuria: somos gente sencilla, distribuida por el mundo y que vive de su trabajo; gente cuya mayor riqueza -incalculable, por cierto- reside en la solidaridad de nuestros compañeros de cien rincones distintos del planeta.
Y ahora es hora de decirlo nuevamente aunque ya esté dicho una y mil veces a lo largo del tiempo. El MLC es una agrupación anarquista y, por lo tanto, es una agrupación anti-capitalista, anti-estatista y anti-autoritaria; revolucionaria, socialista y libertaria. Respecto a tales cosas tenemos ideas propias que son innegociables y también el fruto de un largo aprendizaje en la historia de los movimientos revolucionarios de América Latina. En tal sentido estamos enteramente convencidos que esa misma historia es una demostración palpable de que el caudillismo personalista resulta ser un obstáculo superlativo de la construcción socialista; algo que en los últimos tiempos, afortunadamente, ha hecho carne en un número cada vez mayor de personas. Y si no que lo digan aquellos que se han quejado recientemente de las últimas “reflexiones” de Fidel Castro, los que han puesto el grito en el cielo por las inconsecuencias de Hugo Chávez desviviéndose en halagos con el Borbón y con la burguesía venezolana o los que han estropeado las visitas de Daniel Ortega a Honduras y a Paraguay; muchos de los cuales estarían dispuestos de todos modos a arrancarles los ojos a los integrantes del MLC sólo por haberlo dicho antes, más claro y más alto. Para nosotros esto no es más que una confirmación. El socialismo no es ahora, no lo fue antes ni será nunca un rapto de inspiración caudillista y tampoco puede dejarse en manos de las élites y las vanguardias auto-consagradas y excluyentes. El socialismo es una cuestión de la sociedad y sólo puede cobrar vida entre la gente, el pueblo, la multitud o como se le quiera llamar; y exige organizaciones autónomas que actúen en un marco de entera libertad en el que todos puedan decidir los senderos individuales y colectivos a seguir.
- Así de simple: simplemente Libertad
Ésa es la apuesta de largo alcance del MLC y es por eso que nos solidarizamos plenamente con los jóvenes integrantes de Porno para Ricardo, en el entendido de que el cese de la represión sobre las expresiones juveniles contraculturales y al margen del Estado no puede demorarse un segundo más. Esto no representaría ni mucho menos la realización de nuestros más caros anhelos pero sí es el camino en el que puede fraguarse realmente un horizonte socialista y libertario: no desde las beneméritas alturas sino desde los explotados, desde los oprimidos, desde los rebeldes, desde los que han hecho de su desesperación y su estallido un rescoldo de libertad. No hay en esto ni confabulaciones ni misterios ni segundas intenciones ni intrigas ni operaciones sibilinas sino algo dicho y asumido a la luz del día y con entera convicción. Es por eso que reclamamos hasta enronquecer por la libertad de Gorki y el final inmediato de las persecuciones a la banda Porno para Ricardo. Es por eso que ni siquiera pensamos que la multa que finalmente se le impuso al joven rebelde sea un final feliz al estilo Hollywood, aunque es obvio que tal cosa es preferible a la prisión y representa quizás un punto de inflexión entre tanta arrogancia y tanta impunidad. Es por eso que seguiremos alerta frente a los futuros exabruptos que sin duda se habrán de producir contra las expresiones de protesta cada vez menos subterráneas que bullen entre la juventud cubana. Y es por eso, como internacionalistas que somos, que no sólo nos preocupan las cárceles cubanas sino todas las cárceles; algo que ahora mismo nos lleva a arrojar una mirada preocupada y solidaria sobre la ejemplar y admirable huelga de hambre que lleva adelante el compañero Amadeu Casellas en el Estado español; a sumarnos a la lucha por la excarcelación del compañero Juan Gerardo Armendáriz García y los cuatro colonos de Nueva Castilla, presos en el penal de Topo Chico, en la ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León, México; a reclamar con uñas y dientes la libertad inmediata de Elena Marisol Varela López, documentalista y cineasta mapuche, secuestrada en las mazmorras del “socialismo” chileno; a gritar hasta que revienten nuestras gargantas ¡abajo los muros de todas las prisiones! ¡Libertad para todas y todos los presos políticos y sociales! Es así de simple; simplemente Libertad.
¡Por una Cuba Libre y Libertaria!
¡Por la Anarquía!
Movimiento Libertario Cubano, a 2 de septiembre de 2008.